La ciencia en el centro
En el centro se encuentraVitamina E D-alfa natural– la forma más bioactiva que se encuentra en la naturaleza.
Se estudia ampliamente en dermatología comoantioxidante liposolubleEso ayudaProtege los lípidos naturales de la piel del estrés ambiental diario..
Siete aceites orgánicos con fortalezas complementarias
Cada aceite fue elegido por una propiedad distinta y bien conocida en el cuidado de la piel tradicional y moderno:
- aceite de rosa mosqueta– naturalmente rico en ácidos grasos esenciales y carotenoides, valorados porfavoreciendo una superficie de la piel de aspecto más suave.
- aceite de jojoba– se asemeja mucho al sebo de la propia piel, ayudando areequilibrar la humedad sin sensación de pesadez.
- aceite de argán– una fuente de tocoferoles y ácido linoleico, utilizado desde hace mucho tiempoAyuda a mantener la flexibilidad de la piel.
- aceite de aguacate– abundante en fitoesteroles y ácido oleico, tradicionalmente apreciado porreconfortante para la piel seca.
- aceite de semilla de girasol– ligero y rico en vitamina E, conocida porreforzando la barrera de hidratación natural de la piel.
- aceite de almendras dulces– un emoliente suave queSuaviza la sensación de las zonas ásperas y secas..
- aceite de semilla de albaricoque– de textura fina y de rápida absorción, a menudo elegido paraDeja la piel aterciopelada y suave..
La sinergia de la mezcla
Si bien cada aceite es valorado por sí solo, combinarlos con vitamina E concentrada crea unMatriz emoliente equilibrada y de rápida absorción- ayudando a que el antioxidante se disperse uniformemente y dejando la superficie de la piel con una sensaciónSuave, liso y cómodo sin pegajosidad..